El residente en Atención Primaria. Cómo planificar su rotación
Authors:
Callejas Pozo JEa, García Puga JMb
aPediatra. CS de la Zubia. Granada. España.
bPediatra. CS Salvador Caballero. Granada. España.
Correspondence: JE Callejas. Email: jecpozo@telefonica.net
Reference of this article.:
Callejas Pozo JE, García Puga JM. El residente en Atención Primaria. Cómo planificar su rotación. Rev Pediatr Aten Primaria. 2008;10:719-33.
Published in Internet: 31/12/2008
Abstract:
En España la formación como médico interno y residente (MIR) para acceder a la especialidad, comenzó en 1978. Aunque en teoría, nuestra política de salud esta dirigida hacia el modelo de Atención Primaria (AP), la formación de los residentes de Pediatría ha estado pobremente orientada en esa dirección. Los MIR de Pediatría deberían de aprender en centros de salud, pero lo más frecuente es que esta formación no tenga lugar y cuando se hace lo es de una forma más o menos voluntaria, sin criterios unificados o no sujetos a alguna forma de control. La obligatoriedad de rotar por AP ha sido aprobada por la comisión nacional de la especialidad y publicada en octubre de 2006. En este artículo revisamos el actual programa de formación de Pediatría y sus Áreas Específicas, y basados en la reciente resolución exponemos los circuitos a seguir en la acreditación de centros de salud para formación en Pediatría por parte de los tutores pediatras. Exponemos un plan de cómo y cuándo ha de ser la rotación de los residentes por la consulta del centro de Atención Primaria, incluyendo una guía de tutorización para tutores pediatras y, finalmente, un apoyo y reconocimiento para su labor de enseñanza en su trabajo.
Keywords: Pediatrics, Primary care, Training, Tutor.
Note:
Ponencia Mesa Profesional XII Jornadas de Pediatras de Atención Primaria de Andalucía, Córdoba 7 de marzo de 2008.
La formación a través del sistema MIR (médico interno y residente) en España, se remonta al año 1978, año en que se regula mediante el RD 2015/781. Desde entonces, la especialidad de Pediatría ha experimentado diversos cambios, motivados por las necesidades formativas en el transcurso del tiempo, las mejoras técnicas, avances científicos y docentes.
A pesar de que, en teoría, nuestra orientación sanitaria es hacia el modelo de Atención Primaria, la formación de los residentes de Pediatría (MIR-P) ha estado escasamente orientada en esta dirección. Más aún, aunque un elevado número de consultas se van a resolver en el nivel primario de salud y el desempeño mayoritario del trabajo del pediatra se va a llevar a cabo fuera del hospital, la formación, hasta ahora, se ha dirigido fundamentalmente en su desarrollo dentro del ámbito hospitalario.
En esta línea, la Unión de Especialistas de Medicina Europeos/Confederación de Especialistas Europeos en Pediatría (Union of European Medical Specialists/Confederation of European Specialists in Paediatrics: UMSP/CESP), que intenta que las demandas de la especialidad de Pediatría sean uniformes y homologables en toda la Comunidad Europea, insiste en la formación de los pediatras en el ámbito social y en el pediatra de medicina ambulatoria, ramas hasta ahora muy descuidadas en la formación general del pediatra2. Igualmente el Programa de Residencia de Pediatría en USA y Canadá, basado en un sistema troncal, contempla la formación del pediatra a nivel ambulatorio, insistiendo en que la educación pediátrica a cualquier nivel se basará en las necesidades de salud de los niños, en el contexto de su familia y de su comunidad3.
Algo a destacar es la referencia a la rotación por centros de salud de los primeros MIR-P en 1984 en el País Vasco; posteriormente han ido sumándose otras, hasta un total de 14 comunidades4,5 en la actualidad. La mayoría de estas rotaciones se han y se están realizando de manera más o menos voluntaria, sin criterios unificados ni sometidos a ningún tipo de control. Ha sido gracias al empeño de los pediatras que trabajan en Atención Primaria (Pap) y a la labor llevada a cabo por distintos grupos de trabajo4,6 que surgieron con el objetivo de adecuar y fijar unos criterios claros a dicha rotación, el que esta reivindicación haya quedado plasmada, aprobada y publicada en BOE, n.º 246, 14 de octubre de 20067 dentro del nuevo programa formativo de la especialidad de Pediatría y sus Áreas Específicas, de aplicación a todos los MIR-P que hayan iniciado la especialidad en el año 2007.
En el actual programa de la especialidad7 aparece la siguiente definición de pediatra: "El médico que, en posesión del correspondiente título de especialista, se halla capacitado para emprender, realizar, interpretar, aplicar y explicar los procedimientos diagnósticos y terapéuticos inherentes al ejercicio profesional de la Pediatría preventiva, clínica y social, en instituciones públicas o privadas de carácter hospitalario o extrahospitalario (Atención Primaria)" y en el que hace clara referencia a los dos ámbitos en donde se lleva a cabo la actividad del especialista de Pediatría y, por tanto, donde se debe llevar a cabo su formación8. Por otro lado, dentro del plan de rotaciones que se plantea en el programa (punto 5), especifica la rotación obligatoria por Atención Primaria: "Los objetivos de dicha rotación se centran en ampliar la formación del residente en: atención al niño sano, seguimiento del niño en su contexto familiar, habilidades en la entrevista clínica, historia clínica en Atención Primaria, desarrollo psicosocial del niño, otros problemas de la atención primaria pediátrica, participación en grupos de carácter multidisciplinar, prevención y supervisión de la salud bucodental y prevención de accidentes, según el plan formativo que se determine, en cada unidad docente".
Para determinar el plan formativo en una unidad docente concreta, la publicación en BOE acompaña un anexo ("Guía orientativa de conocimientos para la realización del plan formativo aplicable a las rotaciones de residentes de Pediatría y sus Áreas Específicas por centros de salud acreditados a tal fin") que sirve de ayuda para plantear el contenido docente necesario a llevar a cabo en la rotación del residente7.
Con el fin de facilitar la implantación de dicha orden en Andalucía, la Dirección de Calidad, Investigación y Gestión del Conocimiento de la Consejería de Salud, publica una Instrucción 1/2007, de 5 de febrero9, en la cual vienen definidos:
Para solicitar la acreditación en Andalucía, la citada Instrucción de la Dirección de Calidad, Investigación y Gestión del Conocimiento9, plantea una serie de requisitos, tanto para la acreditación de centros de salud docente, como para la de tutor.
Acreditación de centros de salud para la docencia a residentes de Pediatría y sus Áreas Específicas en su rotación por Atención Primaria:

Acreditación de tutores. El tutor es el responsable fundamental para que se cumpla el programa docente de la especialidad en el trabajo diario.

Para llevar a cabo todo este proceso, sería conveniente la existencia de un pediatra coordinador de Atención Primaria6,10, que forme parte de la unidad docente, dado que es este el interlocutor más idóneo en este ámbito de atención. Esta figura ya fue solicitada por la AEPap a la comisión nacional de la especialidad y no fue tenido en cuenta. La Dirección de Calidad, Investigación y Gestión del Conocimiento de la Consejería de Salud no contempla expresamente la obligatoriedad de un pediatra coordinador dentro de la organización docente local, pero sí plantea la recomendación de la misma, dejándola a la elección de cada unidad docente.
Para que se pueda llevar a cabo la rotación de los residentes por Atención Primaria se necesita en primer lugar un programa que contemple la misma. Al contrario que en otros programas de especialidad, como es el de Medicina Familiar y Comunitaria, el nuestro se compone solo de un listado de temas, y que se encuentra en el anexo incluido en la publicación del BOE, que consta de 9 apartados (tabla I).

El Grupo de Trabajo Docencia MIR de la AEPap, en su "Nuevo Documento sobre docencia MIR" de agosto de 2006 ("Convenio de colaboración docente entre Atención Primaria y el Hospital General, para rotación de residentes de Pediatría. Solicitudes de acreditación de unidad docente asociada y tutor pediatra") accesible desde el enlace www.aepap.org/docencia/documentos.htm3, plantea un programa docente desglosado en una serie de apartados: objetivos, contenido, duración, recursos y organización.
Además, define los contenidos específicos de dicho programa teniendo en cuenta la posibilidad de un modelo de "rotación básica", con una duración de 3 meses, así como otro de "rotación avanzada", con 6 meses de duración, todo esto pensando que el residente que quisiera dedicar su futuro profesional a la Atención Primaria, pudiera prolongar su periodo formativo en dicho nivel. Es lo más estructurado que tenemos y podría ser una buena guía.
Por otro lado en la Instrucción n.º1/ 2007 de la Consejería de Salud, se especifica en su anexo II el plan específico de formación: objetivos generales, competencias del especialista de Pediatría en formación (tabla II), objetivos específicos y actividades.

En segundo lugar serían necesarios centros de salud acreditados según la normativa anteriormente descrita.
En tercer lugar, harían falta tutores. Pero ¿cómo se forma a un tutor?, resulta que a nadie le han enseñado esa función12,13. Se supone de forma errónea que cualquier médico, sea del ámbito de atención que sea, tiene la capacidad docente sin necesidad de haberla adquirido, de manera que la formación que se imparte a los MIR, en general, es autodidacta. El tiempo ha permitido que haya experiencias docentes a nivel tanto autonómico (APap Andalucía, AMPap, AAPap...) 10 como a nivel estatal (AEPap)4. En abril de 2007, en Madrid y organizado por el Grupo Docencia AEPap, se celebró el 1.er Curso de Formación de Tutores de Pediatría de Atención Primaria, que confiamos sea el primero de los que están por venir; también se han organizado talleres en las diferentes jornadas AEPap y se tiene planeado incluirlos en otras actividades científicas (curso anual, jornada anual, etc.).
En último lugar, sería necesario un método docente. Los Pap nos encontramos en una "encrucijada" tutorizando a MIR de Familia (MIR-F), MIR-P y, en algunos casos, se añaden alumnos de medicina. Las peculiaridades formativas de los tres grupos son diferentes, con lo cual el método docente ha de serlo también. Eso nos complica más aún nuestra actividad.
Ya tenemos al MIR en nuestra consulta; ¿qué hacer con él?
Entre los requisitos necesarios para acceder a pediatra tutor, se encuentra la realización de una memoria de actividad del residente en la consulta de Atención Primaria. La propuesta que planteamos sería similar a la memoria de rotación o plan de rotación propuesto desde el Grupo Docencia AEPap14 con las matizaciones que cada uno, según su experiencia, conocimientos, habilidades y lugar de desempeño tuviera que hacer.
El objetivo de la rotación es capacitar al médico especialista en formación para la atención a los problemas clínicos prevalentes en la infancia, en relación a su diagnóstico y tratamiento, la prevención de la enfermedad, la promoción de la salud en la infancia y adolescencia, la rehabilitación y la reinserción social. Todo ello dotándolo de los conocimientos suficientes sobre la estructura, organización y herramientas específicas de la Atención Primaria, sin menoscabo de la visión global de la Pediatría que en todo momento debe prevalecer.
Para ello, debemos utilizar diversas estrategias educativas12,13,15,16:
En cuanto a la metodología de la que disponemos para el desarrollo de dichas estrategias, contamos con diversas posibilidades:
En cualquier caso, el periodo formativo por Atención Primaria, al igual que el resto de rotaciones que el residente haga durante su residencia, han de estar lo más minuciosamente programadas con el objeto que tanto para el MIR como para el tutor por cuya consulta rota sea lo más provechoso posible, tanto en el aspecto científico-formativo como en el personal.
Debemos realizar un trazado teórico con el fin de estructurar cómo se va a llevar a cabo la rotación del residente por nuestra consulta. Este podría ser como el que se expone a continuación14:
1. Plan de acogida (la recepción del MIR). Este puede incluir: presentación a la Dirección del centro, de Enfermería y al personal del equipo básico. Situación de las diferentes dependencias del centro de trabajo y listado de interfonos, teléfonos y direcciones de interés.
2. Consulta de Pediatría. Mostrar la situación del área de atención al niño, consulta, urgencias... Organización de la consulta con su distribución (demanda, programada, controles periódicos de salud, no demorables/urgencias). La agenda, horario diario, la gestión y organización de la misma.
3. Trabajo en consulta. Hacer especial hincapié en aquellos aspectos que por su peculiaridad no puedan ser ofrecidos por los servicios hospitalarios:
Para la formación del trabajo en consulta se ofrecerá un aprendizaje que incluya unos contenidos generales y otros específicos:
4. Apoyo teórico. Proporcionar unos textos de lectura básica en Pediatría de Atención Primaria, guías de práctica clínica, protocolos/procesos, compendio de referencias y bibliografía básica y recursos en Internet fundamentales para el manejo diario.
5. Sesiones clínicas y bibliográficas. En las que el residente ha de participar tanto en las generales, dentro del programa del centro de salud, como las específicas de la consulta de Pediatría: discusión de casos, valoración anamnésica y exploratoria, manejo y valoración del niño según edades, manejo y valoración de exámenes complementarios, manejo terapéutico, derivaciones e interconsultas y valoración de informes.
6. Práctica clínica.
7. Evaluación. Parte con la que finalizará la rotación, que según la Orden del Ministerio de Presidencia de 22 de Junio de 199517 regula las comisiones de docencia y los sistemas de evaluación de la formación de médicos y farmacéuticos especialistas. Esta orden marca las disposiciones legales que regulan el proceso de evaluación continuada (octava disposición):
Para dicha tarea también por parte del Grupo Docencia MIR de la AEPap, presenta un "Documento tipo" accesible en www.aepap.org/docencia/documentos.htm.
El residente así como el tutor deben contar con un directorio de interés, con un cronocalendario de la rotación, donde se especifiquen las fechas de guardias, cursos, congresos, vacaciones, días libres, etc. de manera que en cualquier momento exista un registro de actividades.
Se han elaborado, en distintos momentos, encuestas para conocer la situación de la formación MIR por AP6,10,18. En ellas se pone de manifiesto la excelente disposición por parte de los pediatras en dicha tarea, con el solo estímulo de la presencia del residente en consulta, ya que habitualmente no se acompaña de acreditación ni otra compensación.
A pesar de lo gratificante que pueda resultar esta labor, no debemos dejar de solicitar compensaciones por docencia, plasmada en certificaciones oficiales, reclamación ya planteada en otras ocasiones4,9,20, como estímulo a la función de tutoría, la cual debe estar sujeta, además, a reacreditaciones periódicas. Dichas compensaciones serían:
Finalmente es de reconocer que gracias a nuestras reivindicaciones, alguno de los puntos anteriormente mencionados tienen reflejo real en los últimos acontecimientos en los que se ha participado: acreditación de competencias profesionales, bolsa de empleo temporal y oferta pública de empleo. De cualquier manera habrá que seguir trabajando en la misma línea para conseguir el resto de reinvindicaciones señaladas.