Vol. 28 - Num. 111
A la Pediatría desde el Arte
Isabel Gordo Baztána, Laura Borja Anduezaa, Daniel Ruiz Ruiz de Larramendib
aServicio de Pediatría. Hospital Universitario de Navarra. Pamplona. Navarra. España.
bPediatra. CS Alsasua. Navarra. España.
Correspondencia: I Gordo. Correo electrónico: isabelgbaz@gmail.com
Cómo citar este artículo: Gordo Baztán I, Borja Andueza L, Ruiz Ruiz de Larramendi D. El carnaval del arlequín. Joan Miró, 1924-1925 . Rev Pediatr Aten Primaria. 2026;28:416.
Publicado en Internet: 24-09-2026 - Número de visitas: 156
El carnaval del arlequín.
Óleo sobre lienzo. 66 × 93 cm. Albright-Knox Art Gallery. Buffalo. Estados Unidos.
La obra El carnaval del arlequín de Joan Miró destaca por sus formas orgánicas, colores intensos y composición aparentemente caótica, creando un mundo visual lleno de dinamismo y sorpresa. Esta representación artística puede interpretarse como un reflejo simbólico de la Pediatría, y más concretamente, de la Pediatría de urgencias. En este ámbito médico, cada niño que llega al servicio puede presentar síntomas imprevisibles, y la evolución de su estado de salud puede cambiar de manera repentina, similar a cómo las figuras y líneas en el cuadro parecen moverse y transformarse en un espacio inestable.
Los colores vibrantes y las figuras lúdicas recuerdan la vitalidad de los niños y la fragilidad de la infancia, aspectos que requieren atención cuidadosa y constante. Así como el observador debe interpretar el caos aparente del lienzo para encontrar sentido, el pediatra de urgencias debe evaluar rápidamente signos clínicos variados para tomar decisiones críticas en tiempo real. La obra, con su mezcla de orden y desorden, simboliza la necesidad de equilibrio entre rapidez y precisión, creatividad y método, en la atención pediátrica.
En resumen, Miró, a través de la abstracción y el color, ofrece un espejo artístico del mundo de la urgencia pediátrica: impredecible, intenso y profundamente humano.